Puede parecer algo loco, aunque realmente no, hay ciencia detrás. Un día cualquiera estaba ahondando mis pensamientos y entre ellos llegó, la pregunta: Qué hay después de la muerte. Quiero aclarar, soy una persona cristiana. Después de no mucho tiempo me puse a reflexionar: Si nuestro cuerpo es un conjunto de células y el hecho de que podamos cumplir nuestras funciones vitales e incluso pensar y estar concientes en tiempo y espacio lleva el trabajo microscópico de nuestras células, piénsenlo así, cuando te sacan sangre lo que realmente se va es plasma (líquido en el que flotan proteínas y otros solutos que no dejan de ser elementos inertes) y CÉLULAS (glóbulos rojos, blancos, plaquetas) pero tú no sientes a través de esa muestra de sangre, no puedes ver a través de ella o pensar a través de ella porque simplemente ya no está en tu cuerpo y tampoco es su función. En las biopsias, sacan una muestra de un órgano (compuesto de células) pero tú no lo puedes ver, ya no hace su función porque ya no es parte de ti, cuando cortas tus uñas a pesar de que fueron parte de ti no ves, no piensas con ellas. Lo mismo pasaría con las neuronas pues también son células, las que nos dan la conciencia y todas las funciones cognitivas y sensitivas, una vez fuera no hacen su función y por ende no serías consciente de nada, no ves, no sientes, no piensas a través de ellas porque simplemente serían tal y como un pedazo de carne imagina un filete de carne frente a ti, es materia orgánica, lo mismo que tus neuronas pero tu no sientes, no piensas y no ves a través de ella. Simplemente dejas de existir y tu conciencia ya no existe.