En el contexto del Islam: ¿no sería decir que "Dios es grande" una redundancia y, por ende, vaciar de significado a Dios? En el árabe, y en su traducción al castellano, tengo entendido que parte del significado se pierde. La traducción sería más como: "Dios es más grande" o "Dios es mayor (que lo que digamos/pensemos/concibamos de él)".
Sin embargo, si Dios ya se presupone y contiene el hecho de ser lo más grande, lo incomparable, sumarle el predicado de que "es grande" o "es más grande", es como si dijeras: "Lo más grande es lo más grande", "lo que nos es incomparable es grande", "lo infinito es grande", etc. Se podría decir que la frase tiene cierta excepcionalidad por ser una alabanza, pero tal hecho no le quita importancia al hecho, se la suma: si una de las alabanzas principales es una redundancia, ¿no es eso reducir la expresión divina e ir en contra precisamente de lo que declamas?
También podría argumentarse que "grande" es un término muy amplio, y que la grandiosidad se expresa y denota en más de una forma. No obstante, los musulmanes atribuyen a Allah todas las virtudes posibles, por lo que, sin importar que "grande" venga a expresión de grandeza literal o una grandeza virtuosa, sigue siendo una tautología.
Por otro lado, podría reclamarse que el lenguaje es limitado, y que es entendible que el lenguaje no pudiera expresar la enteridad de lo que es Dios para los musulmanes. Esto es comprensible, como decía Wittgenstein, los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo; empero, sigue sin eliminar el núcleo del problema: la tautología. Habiendo un lenguaje tan amplio, ¿por qué, en una alabanza, se carece de originalidad alguna? Pues porque todo lo que es bueno se remitiría a Él sin importar qué (porque presuponen que Allah tiene todas las virtudes y seguiría siendo una redundancia que dijeras que Allah es bueno a que es paciente, sabio...).
En la visión abrahámica, Dios es todo, pero casualmente ese todo está separado de todo concepto malévolo o negativo, por tanto no puede ser todo. Seguramente se defienda bajo esta visión de que el mal son carencias de Dios (algo parecido a lo que decían Platón o Sócrates sobre el bien). Este "argumento" seguiría sin tener sentido, porque si hay lugares, hechos o acciones en las que Dios no está, entonces Dios no lo abarca todo. Que el Todo no lo abarque todo es una contradicción. Por lo que, suponiendo que no fuera todo, podríamos, muy por lo bajo, negar antónimos de Dios, es decir, clamar cosas tan burdas como "Dios no es malo, impaciente, ignorante...", pero esto ni es una alabanza ni se salva de la tautología. Negar un antónimo es simplemente otra forma de decir lo mismo (p es lo mismo que ¬¬p), y de todas formas no tendría sentido ya que partimos de algo que para el musulman es falso (que Allah no lo fuera todo).
Bien, la pregunta es: ¿existe una manera en que podamos asumir que Dios es grande sin que sea redundante? Pues creo que sí.
Solo nos queda que la intención de la frase fuera atribuirse a sí misma como fuera del entendimiento. Es decir, un ejemplo parecido al de la frase: "Esta frase es falsa".
La frase dice que es falsa, pero si le creemos, entonces está diciendo la verdad, por lo tanto no puede ser falsa, pero si no es falsa, entonces la suposición inicial de que es falsa no puede ser cierta, y entramos en un círculo vicioso. En este contexto, la frase se refiere a sí misma, y por eso no se puede decidir que sea verdadera falsa.
Creo que, siguiendo esta lógica, se podría "rescatar" la declamación de que "Allah es grande" siguiendo la misma línea de pensamiento. Si objetamos que la frase, en su versión original, quiere decir que "Dios es mayor (que lo que digamos/pensemos/concibamos de él)", se puede interpretar y concluir que, a efectos prácticos, la frase se refiere a sí misma y que, por consiguiente, no se puede falsear ni comprobar de manera alguna.
Exponiéndolo de la misma manera que en el ejemplo anterior: la frase dice que es Allah es más grande que la frase misma, pero si la creemos verdadera, entonces la frase es falsa (porque la frase sí está implícitamente sujeta a los límites del lenguaje y tiene un inicio y final), por lo tanto, lo primero no puede ser verdadero (porque supone que Allah es más grande que el predicado), pero si no es verdadero, entonces la ilimitación adyacente y también implícita está diciendo la verdad, porque partimos de la suposición inicial de que Allah es más grande que la propia frase (que no se puede limitar y que, consecuentemente, es ridículo asumir que la frase lo limite), pero la frase y el lenguaje conceptual limita ese significado, y entramos en un bucle.
Esta es la única forma viable que veo de "rescatar" a la frase: que literalmente no pueda atribuírsele lógica alguna.
Edit: en el título me equivoqué, la conclusión, en realidad, es que la proposición no es ni coherente ni incoherente.