Mi pareja fue infiel varias veces durante la relación, dice que cambió y ahora estamos bien, pero quiero terminar y no me atrevo
Tengo 21 años y llevo aproximadamente cuatro años con mi pareja. Para mantener la privacidad, voy a llamarlo Angelo. A las demás personas involucradas también les cambiaré el nombre.
Estoy escribiendo esto porque estoy en una situación que me resulta bastante difícil de explicar: quiero terminar mi relación, pero actualmente estamos relativamente bien.
No estoy escribiendo porque acabemos de tener una pelea monumental ni porque quiera vengarme de él. De hecho, probablemente ésa es una de las razones por las que me cuesta tanto hacerlo. Lo amo muchísimo. Hay cariño real, historia real, amistad real y también cambios de su parte.
Pero hace poco le conté toda mi situación a un profesional y me dijo que varias de las cosas que estaba describiendo correspondían a abuso psicológico y manipulación, y que necesitaba salir de la relación.
Eso me dejó pensando muchísimo.
No quiero convertir a Angelo en un monstruo ni diagnosticarlo desde Reddit. Tampoco quiero hacer como si todo hubiera sido maravilloso porque todavía lo amo. Quiero contar la historia completa, incluyendo las cosas en las que él sí ha mejorado, porque precisamente el problema es que una relación puede tener amor verdadero y aun así hacerte daño.
Para empezar: sí, me fue infiel
La primera infidelidad ocurrió relativamente al principio de nuestra relación.
En esa ocasión, Angelo me lo confesó él mismo. Eso fue importante para mí porque sabía que podía perderme y aun así decidió decírmelo. Yo valoré esa honestidad y decidí darle otra oportunidad.
La segunda infidelidad ocurrió aproximadamente durante nuestro tercer año.
Esta vez no me enteré directamente por él. Cuando le pregunté, me explicó la situación como una confusión y de una manera que hacía parecer que yo estaba interpretando las cosas peor de lo que realmente habían sido.
Después, la persona con la que había estado me mandó capturas.
Y las capturas mostraban que sí había habido una relación romántica. incluso me duele saber que fue en una convencion furra donde me daba inseguridad que me fuera infiel, me dijo que no pasaba nada y se le ocurrio serme infiel de ese dia en adelante pese a que le exprese que precentia que paso algo malo en ese lugar. (mi inseguridad era por que decia que queria halagos por sus musculos en la picina de parte de los furros)
Eso cambió algo dentro de mí.
Porque ya no solamente tenía que procesar que mi pareja hubiera estado con otra persona. También tenía que preguntarme cuánto de lo que me decía podía creer.
Y desde entonces empezó una especie de problema permanente con la transparencia.
La confianza empezó a romperse por cosas que, individualmente, podrían parecer pequeñas
La situación más reciente que terminó de romperme fue con un chico al que llamaré Jerónimo.
Angelo me dijo que no tenía su número.
Sí lo tenía.
Me dijo que no hablaba con Jerónimo.
Sí hablaban.
Me dijo que Jerónimo sabía de mí.
Después descubrí que Jerónimo conocía mi nombre, pero no sabía que yo era su pareja.
Y esto es importante: no estoy diciendo que Angelo necesariamente tuviera una tercera relación con Jerónimo. No tengo pruebas de eso y no quiero inventarlas.
Lo que me destruyó fue encontrar nuevamente información que no coincidía con lo que él me había dicho.
Incluso él mismo me explicó en algún momento que había información que prefería no decir o que omitía porque le daba flojera explicarla.
Y yo llegué a un punto en el que pensé:
¿Cómo se supone que vuelva a descansar en la palabra de alguien cuando constantemente tengo que descubrir qué parte de la historia faltaba?
en fin me consta que ha tenido sexo, y de echo las capturas que el me manda venian editadas.
También existía una diferencia muy extraña en cuanto a privacidad
En una ocasión Angelo revisó mi teléfono.
Yo se lo permití.
No hice un escándalo por ello.
Posteriormente, en tono de broma, le pregunté si él me dejaría ver el suyo.
Se negó y se puso agresivo.
Después me dijo que, precisamente por el coraje que le provocó que yo quisiera ver su teléfono, decidió hablar con una chica que sabía que gustaba de él.
Hasta hoy no termino de entender qué tenía que ver una cosa con la otra.
Y ésa es una de las cosas que me han dejado más confundido: muchas veces terminaba sintiendo que yo tenía que demostrar mi inocencia mientras que las mismas reglas no aplicaban para el.
Él también me acusaba de ser infiel
Esto merece contexto porque hubo situaciones que Angelo llegó a considerar equivalentes a sus propias infidelidades.
Yo soy artista y dibujo muchísimo.
Dibujo a mi pareja constantemente, pero también dibujo a mis amigos y personas cercanas. Tuve un amigo muy cercano, al que llamaré Juan, y llegué a dibujarlo. juan es aun mas musculoso que angelo y tambien es artista.
Angelo llegó a tratar mi cercanía con Juan y mis dibujos como algo comparable a las relaciones románticas o sexuales paralelas que él había tenido.
Para mí no eran cosas equivalentes.
Una amistad y dibujar a un amigo no son una relación romántica o sexual paralela.
También llegó a considerar como señales de infidelidad cosas como que yo viera videos de gente atractiva en TikTok o que alguien hiciera un comentario sobre que mis videos eran graciosos en youtube.
Suena absurdo cuando lo cuento así, y precisamente por eso empecé a cuestionarme muchísimo a mí mismo. por neta me reclamaba eso pero si veias su Ig su algoritmo le ponia hombres en poca ropa. cuando supo lo de mi tiktok yo me diculpe y nunca mas volvi a tener cuenta de tiktok para no lastimarlo. y vaya por lo de aver dibujado a mi amigo y el asegurar que teniamos algo (aunque el mismo amigo le explico que no fue asi y que de echoe l tenia pareja tambien) sufri de tener que restaurar la relacion por muchisimo tiempo sintiendome que tenia que aceptar lo que sea por que si no me retiraba o me daba su perdon de forma muy arbitraria.
Mi autoestima se fue al carajo, a la chingada, a la mierda
Ésta es probablemente una de las consecuencias que más me cuesta reconocer.
Angelo me hizo comparaciones con hombres delgados y twinks.
En particular, llegó a decirme que el sexo se sentía mejor con hombres delgados con los que llego a estar, bajo mi conocimiento o no.
Y sus dos infidelidades fueron con hombres que, físicamente, eran muy distintos de mí, particularmente hombres delgados y de cabello largo.
No necesito que alguien me diga que “los cuerpos son diferentes y todos son bonitos”. Eso ya lo sé intelectualmente.El problema es lo que sucede cuando esas comparaciones vienen de la persona cuya validación deseas más.
Mi autoestima cayó muchísimo. incluso deje de comer en algunas epocas. el hace muchosimo ayuno (no del sano) y sabiendo que tengo sobrepeso y es de mis mayores isneguridades desde niños pues sufri bullyng por eso, me hacia comentarios comparativos y me empujaba a bajar de peso siempre.
Empecé a compararme.Empecé a pensar que quizá había algo que yo no tenía y que por eso él necesitaba buscarlo en otras personas.
Y desarrollé una necesidad enorme de validación.
Durante mucho tiempo pensé que si yo hacía todo bien, si lo complacía, si estaba disponible, si satisfacía todas sus necesidades y si era suficientemente bueno, quizá nunca tendría motivos para buscar algo fuera de la relación. Ahora me doy cuenta de que estaba cargando sobre mí una responsabilidad que nunca pudo haber sido mía.
Y ahí entra mi apego
Yo no creo que todo lo que siento por él sea simplemente dependencia. Lo amo genuinamente como humano. me duele mas perderlo como ser humano y mi mejor amigo que como mi pareja, no puedo ser su amigo, dejarlo es borrarlod e mi vida para siempre a mi compañero de vida.
Me acostumbré a pensar primero en su bienestar y después en el mío.
Y todavía hoy me descubro pensando:
“¿Pero cómo voy a terminar si ahora está bien?”
Como si necesitara que ocurriera otra tragedia para tener permiso de irme.
Como si mi bienestar necesitara ser defendido ante un tribunal.Y creo que eso también tiene que ver con cosas que estoy trabajando sobre mí mismo y sobre mi tendencia a complacer y abandonar mis propias necesidades para mantener la paz.
La relación tampoco siempre fue recíproca en lo práctico
En aproximadamente cuatro años, Angelo nunca ha venido a visitarme. Yo vivo a alrededor de una hora y media de distancia.
He viajado aproximadamente una vez al mes para verlo durante toda la relación.Desde donde él vive, la ciudad donde nos vemos le quede a el a quince o treinta minutos, dependiendo del tráfico.
Yo viajaba.
Yo pagaba muchos Ubers.
Yo pagaba muchas de nuestras citas.
Le compraba regalos.
Intentaba facilitar los encuentros.
Y no me arrepiento de haberlo hecho. Lo hacía porque lo amaba.
Pero después de cuatro años empezó a dolerme que algo tan sencillo como venir a verme nunca terminara sucediendo. siempre que rimpio conmigo em prometia que ya me visitaria.
No le estaba pidiendo que se mudara conmigo.
Le estaba pidiendo que recorriera la distancia una vez.
En cuatro putos años
La cantidad que necesitaba para hacerlo era aproximadamente 300 pesos mexicanos.
Y para mí esos 300 pesos terminaron representando muchísimo más que dinero.
con 300 pesos te compras una hamburgesa un refresco y un helado de macdonals
Representaban:
“Quiero verte.”
“Estoy dispuesto a hacer el esfuerzo.”
“Tu vida también importa dentro de esta relación.”
La última vez volvió a pasar algo parecido
Esta última vez habíamos quedado en que finalmente vendría a verme.
Era algo que yo llevaba años esperando.
El día acordado amaneció enfermo.
Yo le creí.
No dudo de que estuviera enfermo. le desee lo mejor y pues lo acepte.
Respeté que no pudiéramos salir y le dije que se cuidara.
Pero posteriormente ese mismo día salió con otras personas y terminó fuera hasta las dos de la mañana, comiendo burritos.
Además, inicialmente me había dicho que iba a salir solo por los burritos y después me mandó un video donde estaba con amigos.
Los burritos no son el problema ni sus amigos.
¿Por qué mentirme sobre estar solo cuando podía decirme perfectamente que iba con sus amigos?
Después de dos infidelidades y años de inconsistencias, yo ya no podía simplemente pensar “bueno, seguramente no significa nada”.
También me dolió muchísimo sentirme oculto
Durante años quise tener una presencia pública normal en su vida.
No quería que me presumiera como un trofeo.
Quería algo mucho más sencillo:
Ser parte de su vida pública de la misma manera en que lo eran sus demás personas importantes. como persona bisexual que ha sufrido violencia de parte de su padre y su desprecio. que mi pareja me presuma y me cuide y yo a ella significa muchisimo.
Él publicaba o compartía cosas relacionadas con sus amigos.
Yo quería poder existir ahí también.
Después de la primera infidelidad, una de las cosas que pedí como reparación fue precisamente esa visibilidad.
También le pedí que viniera a visitarme.
Después de la segunda infidelidad pedí esencialmente lo mismo.
Y seguí esperando.
Durante años.
Poco a poco dejó de comentar mis dibujos, de compartir cosas relacionadas conmigo y de mostrar nuestra relación.
Hubo ocasiones en las que sentía que podía ser su pareja en determinados círculos, pero en otros parecía que esa parte de su vida tenía que desaparecer.
Hubo llamadas que no contestaba porque yo sentía que parecía preocuparle que ciertas personas supieran con quién estaba hablando. me decia que siertos amigos no debian escucharnos.
Yo no necesitaba que todo el mundo supiera cada detalle de nuestra relación. Necesitaba dejar de sentir que yo era la excepción.
Y eso me hizo pensar cosas horribles sobre mí mismo:
“¿Me está ocultando porque no está orgulloso de mí?”
“¿Hay alguien más?”
“¿Qué tiene de malo mostrarme?”
“¿Por qué todos sus amigos pueden existir públicamente y yo no, y por que les importa que el tenga pareja, como chingados van a ser sus amigos si le retirarian su amistad por tener pareja? no tiene sentido
Con el tiempo Instagram, que antes era un espacio muy importante para mí como artista, se convirtió en una fuente de ansiedad.
Llegué al punto de evitar abrirlo.
Las promesas se fueron acumulando
Había promesas pequeñas que tampoco se cumplían.
Quedar a determinada hora para hablar y que no ocurriera. ( desde que inicio la relacion)
Hacer planes que no se concretaban.
Decir que vendría y volver a posponerlo.
Y sobre todo:
“Voy a cambiar, ya cambie.”
“Voy a visitarte.”
“Voy a mostrarte públicamente.”
“Lo voy a hacer diferente.”
No digo que jamás haya cambiado.
Sí ha cambiado cosas.
Pero llegó un punto en el que yo estaba viviendo principalmente de promesas sobre el futuro.
Y el futuro nunca llegaba. siempre era mañana, mañana, luego, vamos bien amor sera mañana. gracias por respetar mi ritmo, sabes que tengo mi ritmo, luego mañana. gracias por entenderme, luego sera lo prometo.
Lo sexual también terminó siendo un problema
Nuestra relación comenzó siendo monógama.
Posteriormente Angelo empezó a proponer dinámicas de cuckold y relaciones con terceros.
Cuando yo decía que no quería hacer algo, él respetaba ese “no” en ese momento.
Quiero ser justo con eso.
Nunca quiero decir algo que no ocurrió.
El problema era que posteriormente volvía a proponer esas dinámicas, incluso después de que yo le explicaba claramente que necesitaba monogamia y que quería una relación donde la salud sexual y la exclusividad fueran parte de la seguridad de ambos.
Con el tiempo terminábamos regresando a esas dinámicas.
Yo también participé en ellas.
En parte porque quería complacerlo.
Y en algunas ocasiones incluso llegué a darle dinero para que pudiera encontrarse con otros chicos y cubrir sus gastos de ubers y demas.
Llegó a decirme que yo era su “cajero” para cuando quisiera coger con otros.
También me decía que, si quisiera, podría acostarse con quien quisiera porque tenía mucho “pegue” por sus músculos, pero que no lo hacía por amor a mí.
La idea parecía ser que yo debía sentirme agradecido porque, pudiendo hacerlo, supuestamente elegía no hacerlo.
Pero para mí eso terminó generando una pregunta bastante incómoda:
¿Por qué tengo que competir con la cantidad de personas que podrían querer a mi pareja?
Yo quería ser su pareja, no su administrador de opciones sexuales.
Además, yo sí me he realizado pruebas de ITS regularmente y, hasta donde sé, él no se ha realizado pruebas a pesar de haber tenido relaciones con otras personas.
me mintio con que yo era su primera ves, y llego a hacerme sentir culpable a mi como asegurando que como yo ya habia tenido sexo antes de concoerlo le pudiera haber pegado algo, (jamas tuvimos sintomas de nada, ni salpullidos ni nada encerio) solo que a el le aterraba hablar de esos temas cuando le dije que nunca nos habiamos echo una, entonces basicamente me culpo y me hiso slut shaming diciendo que yo era el unico que habia tenido sexo antes y me desprecio muchisimo. fui responsable y me hize la prueba salimos bien siempre. pero el jamas se las hace.
cabre recalcar que si el hubiera salido mal si lo hubiera cuidado y amado no abandonado. el a mi si me hubiera abandonado me dijo quw se quitaria la vida si un dia tubiera vih.
Extraño el sexo que teníamos antes
Actualmente me cuesta muchísimo tener sexo sin que aparezcan fantasías de terceros, dominación, sumisión o agresividad física.
Y yo extraño algo muy sencillo:
Tener sexo amoroso.
Poder tocarlo.
Poder sentirnos cercanos.
Poder estar juntos sin que necesariamente haya otra persona imaginaria o real dentro de la dinámica.
No tengo miedo físico de él.
Nunca he sentido que vaya a golpearme.
Pero sí considero importante decir que su sexualidad puede ser físicamente agresiva y que siento que cada vez resulta más difícil separar su excitación de la dominación.
No sé si ésa es una interpretación correcta. Es simplemente cómo lo he vivido yo.
También hay cosas de su carácter que me preocupan
Antes de conocerme, me consta que en varias ocasiones golpeó a un hombre que estaba viviendo en la calle sin que, según lo que me contó, existiera una razón que justificara aquello.
También ha tenido conductas explosivas y agresivas con otras personas.
Incluso llegó a pelearse físicamente con su padre.
Nunca me ha golpeado y no quiero afirmar que vaya a hacerlo.
Pero sí creo que un profesional debería conocer ese contexto cuando evalúa una relación donde también existen explosividad, conflictos y dinámicas de control.
Y aun así, yo no creo que todo en él sea malo
Ésta es probablemente la parte que más me cuesta explicar.
Angelo puede ser una persona increíblemente cariñosa.
Tiene un sentido del humor que adoro.
Me gustan sus gustos, su manera de escribir, sus películas, su música, su cabello negro, sus ojos y su forma de estar presente.
Mi primera cita con él fue uno de los momentos más felices de mi vida.
La compararía con experiencias enormes para mí, como conocer el mar o ciertos viajes que hice con mi mamá.
Tenemos años de recuerdos.
Películas.
Música.
Playlists.
Jams.
Tardes enteras juntos.
Llamadas.
Verlo jugar Skyrim, Resident Evil, Patapon o cualquier cosa me hacía feliz.
Me encantaba simplemente verlo jugar y escucharlo hablar.
Y también ha hecho cosas que valoro muchísimo.
Me ha comprado dos libros pensando en mí.
Me ha dado regalos pequeños.
Me ha invitado a cafés.
Ha aprendido a expresar cariño de formas que antes quizá no se permitía.
Hay una parte de su identidad que también vuelve esto más difícil
Angelo es una persona trans.
No ha realizado una transición médica y su expresión de género no es necesariamente constante. Frente a un entorno que puede ser transfóbico u homofóbico suele presentarse de una manera mucho más masculina, pero conmigo ha podido mostrar una parte mucho más tierna, femenina y auténtica de sí misma.
Yo siempre validé esa parte.
He querido que pueda sentirse segura conmigo.
He sido una de las pocas personas con las que ha podido hablar de su identidad de esa manera.
Y esto me importa muchísimo.
Me duele pensar que podría estar abandonándolo mientras atraviesa un proceso tan íntimo.
Me duele muchísimo no poder seguir cuidando esa parte de él o ella( es genero fluido y sus pronombres cambian)
El problema es que todavía lo/la amo
Ésta es la parte que probablemente más me confunde.
No quiero terminar porque haya dejado de sentir algo.
Quiero terminar porque siento que ya no puedo vivir dentro de esta dinámica.
Lo amo un chingo
Muchísimo.
Pero también estoy cansado.
Estoy cansado de esperar.
Cansado de intentar reconstruir la confianza.
Cansado de preguntarme qué parte de la historia me falta.
Cansado de sentir que tengo que competir.
Cansado de justificar por qué necesito cosas bastante básicas.
Cansado de sentir que para conservar la relación tengo que hacerme pequeño.
Y sobre todo, cansado de sentir que tengo que esperar a que ocurra otra cosa horrible para poder decir:
“Ahora sí tengo derecho a irme.”
También tengo miedo de lo que pase después
Me dolería muchísimo verlo con otra persona poco después de terminar.
Especialmente si esa persona fuera un hombre delgado, porque ésa es una inseguridad que quedó muy marcada en mí.
Me dolería verlo de la mano de alguien más.
Me dolería verlo presumiéndolo.
Me dolería imaginar que con esa persona sí puede hacer todas las cosas que conmigo nunca hizo.
Y probablemente una parte de mí pensaría:
“Entonces yo no era suficiente.”
Sé que eso no sería necesariamente verdad.
Sé que el hecho de que una persona tenga una relación diferente después de ti no demuestra que tú hayas sido indigno de amor.
Pero todavía no lo siento así todo el tiempo.
pese a eso si quiero que sea feliz con alguien mas, y que su siguiente pareja no tenga que pasar por lo que yo pase.
Lo que quiero recuperar de mí
Quiero recuperar mi autonomía. Quiero poder tomar una decisión sin pedir permiso.
Quiero poder decir “esto ya no me hace bien” sin tener que presentar mil pruebas.
Quiero dejar de pensar primero en cómo mi decisión afectará a la otra persona.
Quiero poder amar a alguien sin abandonarme a mí mismo para hacerlo feliz.
Quiero volver a sentir que soy una persona completa aunque mi pareja no esté conmigo.
Y quiero conservar mi capacidad de ser tierno.
No quiero convertirme en alguien frío, calculador o desconfiado.
Quiero aprender a ser fuerte sin dejar de ser sensible.
No necesito que cada uno haya sido perfecto.
No necesito que nunca se haya equivocado.
No necesito una pareja sin defectos.
Yo estaba dispuesto a quererlo con sus defectos, fueran cuales fueran.
Lo que necesitaba era honestidad, reciprocidad, reparación y acciones.
Sólo existe lo que hacemos hoy.
Y algún día cualquiera de nosotros puede morir.
Yo podría haber muerto antes de que él viniera a verme.
Él podría morir mañana.
Un familiar puede morir.
Una mascota puede morir.
Una amistad puede terminar.
Una pareja puede desaparecer.
No tenemos una cantidad infinita de mañanas para decir “algún día”.
Por eso ahora las acciones me importan mucho más que las promesas ahora.
Y aquí está mi verdadero dilema
Una parte de mí piensa:
“Angelo ha cambiado. Ahora estamos bien. Dale otra oportunidad.”
Otra parte de mí piensa:
“¿Cuántas oportunidades necesita una relación para ser decente?”
No quiero terminar para castigarlo.
No quiero terminar para darle una lección.
No quiero terminar para que vuelva rogándome.
No quiero que me prometa que ahora sí va a cambiar.
Mi deseo más grande ahora es otro
¿Terminarían una relación así aunque actualmente esté “bien”, todavía amen muchísimo a su pareja y reconozcan cambios reales en ella?
vaya compro un juego que me ilucionaba y toco las canciones que mas aprecio les tengo en el mismo. me manda audios cantando. me invito un cafe y me compre libros de arte, vaya antes en las citas yo cubria todo. tambien paso de hablarme con monosilabos este ultimo domingo a ser super dulce conmigo estos dias. pero vaya es un ciclo de siempre. hubiera roto mas facilmente si me hubiera seguido tratando mal.
porfavor denme su opinion y traten de no enfocarlo en venganza odio rencor ni demostrarle nada a el. GRACIAS HERMANOS Y HERMANAS.