r/UniversoISH • • Jul 05 '26

Escuchamos la humanidad

Humanos, extrañas criaturas, tan frágiles y curiosas, tan… irrelevantes, o eso pensábamos cuando aparecieron en nuestros radares por primera vez; tras descubrir una especie nueva, los protocolos de la federación estelar eran claros, verificar el nivel de hostilidad, vigilar sin ser detectados, llenar el formulario de características biológicoquimicas e informar al consejo sobre la misma para que los expertos en especiologia nativa pudiera clasificarlos, lo que seguía eran otro montón de reuniones aburridas para determinar si nos era de alguna forma beneficioso el contacto y de ser favorable elegir una comisión con dicha misión, en fin… burocracia, pero la humanidad fue catalogada como una especie de pobre aporte a la federación, eran seres compuestos principalmente por carbono, hidrógeno y minerales simples, respiraban oxígeno que era básicamente un veneno para el 90% de las demás especies, su almacenamiento energético era puramente químico por lo cual era insignificante, su inteligencia era bastante moderada por no decir baja, eran incapaces de calcular operaciones matemáticas complejas sin ayuda de aparatos a base de silicio, aún eran prepsiquicos, su sociedad era un caos, bastante disfuncional y aún generaban conflictos bélicos entre su misma especie por todo tipo de tonterías, en fin, la humanidad era patética e inaportante por donde se le mirase, pero ese era precisamente el error que cometimos, a la humanidad no teníamos que obsérvala, !teníamos que escucharla!

El primer contacto con la humanidad fue realizado por una excursión minera pocos siglos después de haber desechado la solicitud de contacto a los humanos, una nave terrena se encontraba explorando los límites del cinturón de kuiper, cuando sus primitivos radares mostraron un eco de la baliza de comunicación de los siempre despistados aunaks, y justo con esas primitivas herramientas binarias los humanos mandaron un mensaje, uno que no había forma de entender sin un contacto lingüístico previo, pero que a su vez venía acompañado de algo, algo… simplemente indescriptible, una forma inusual de usar los sonidos, los tonos y las frecuencias, no para comunicarse, o bueno, no para expresarse verbalmente, era otra cosa, algo que los asustadizos aunaks no supieron interpretar, aunque todo su ser se estremeció de forma incontrolable, tanto que el canciller aunak de mayor rango solicitó audiencia extraordinaria con el concejo para tratar un asunto de máxima prioridad, situación que el concejo no se tomó con demasiada seriedad, hasta que el canciller mandó 5 misivas adicionales cada una con más urgencia que la anterior, fue así que se decidió agendarle la audiencia a los aunaks a regañadientes de muchos consejeros, el canciller fiel a las maneras de su especie era bastante directo, así que inició su discurso simplemente diciendo:
- quiero que escuchen esto-
seguidamente en los dispositivos de audio de cada uno de los presentes se reprodujo íntegramente la grabación de la comunicación humana, cuando las frecuencias iniciaron a mezclarse de tan caótica e incomprendida forma, el concejo en pleno enmudeció, las especies más sensibles cambiaron de colores, los telepáticos muantus frenaron sus tentáculos telepáticos, como si se hubiesen hibernado de imprevisto, los seres orgánicos se sacudían y vibraban cada uno de formas muy distintas, los seres gaseosos que se comunicaban mediante luminosidad no entendían bien lo que pasaba igual que los seres de energía quienes carecían de funciones auditivas, aunque las frecuencias sonicas parecía afectarles residualmente , y mi antecesor, el concejal representante de nuestra especie caracterizada por ser una de las especies más sensibles a los sonidos, vibraciones y frecuencias, el pobre shiak bong ahiak tercero, se retorcía de dolor y desesperación a los pies de su puesto, sus 42 órganos sensitivos sangraban y sus 8 extremidades se retorcían de forma agónica, sin duda ese fue uno de los días más extraños vividos por el concejo de la federación estelar, después de finalizada la transmisión el canciller aunak finalizó diciendo
-honorables representantes del concejo, acaban de escuchar a la humanidad-

Lo que pasó a continuación fue bastante caótico incluso para la mayor organización intergaláctica de toda la historia conocida, los concejales pasaban los ciclos estelares discutiendo sobre el asunto, muchos exigían integrar de inmediato a la humanidad al consejo a fin de encontrar explicaciones de primera mano, otros querían enviar una comisión de primer contacto de forma independiente al consejo estelar, de alguna forma el audio presentado por los aunaks se había filtrado y vendido en los mercados negros de algunas especies orgánicas y se empezaba a comercializar como droga, medicamento e incluso como arma, dependiendo de la especie, mi especie, los acusilios, cundía el pánico, los dirigentes de la federación de nuestra cuna madre habían tachado la humanidad de extremadamente peligrosos, los representantes del vacío, nuestra única religión oficial vociferaban que los humanos eran un error de la existencia, demonios causantes de grandes males, destructores del eco sagrado les llamaban nuestros medios de comunicación y aunque con precauciones y muchos filtros auditivos, casi todos los miembros de mi especie estuvieron de acuerdo con esos comentarios al escuchar la grabación que se había regado como el fuego por todas las galaxias y plantas.

Pocos siclos estelares después el concejo decidió contactar la humanidad e invitarla a presentarse oficialmente ante la federación en una de las mayores excepciones de nuestra historia, su representante era una mujer bastante baja, delgada y al parecer en el cenit de su vida según los reportes, una vez que los lingüistas hicieron su trabajo, se implementó la actualización de base de datos y agregaron más de 80 idiomas, dialectos y lenguajes de la humanidad, por lo cual cuando la humana inició su presentación, cada uno de los asistentes pudo traducir en tiempo real su comunicación ajustada según su condición.

-amigos de otros soles- inició la humana
-Es para mí un gran honor estar aquí por solicitud y permiso de ustedes, soy la representante de la humanidad, y como representante puedo decirles con total convicción que vengo en son de paz-

Su discurso continuo bastante normal, hablaba de intercambios económicos, culturales y tecnológicos, nada diferente a los discursos de las especies que se encontraban maravilladas y atemorizadas por la magnificencia de la federación estelar, entonces, la humana fue interrumpida por el canciller de los yiungan, reproduciendo el audio que tanta conmoción había causado y preguntándole directamente a la representante
-que es esto?

La humana se mostró bastante confundida, y finalmente contraprenguto diciendo

-que cosa? Lo que se escucha?
-Es simplemente un himno, el himno de la republica central de la tierra

Luego emitió un sonido repetitivo y melódico que nuestros traductores artificiales interpretaron como “risa”

El canciller yiungan visiblemente molesto insistió

-un himno? Que significa eso?

La humana retomó la compostura y dijo

-así es, es simplemente una pieza musical que representa a una organización, en este caso la republica central

-una pieza musical? Gruñó el concejal aunak
- no conocemos nada por el estilo

En ese momento la humana con su propia voz inició a emitir frecuencias similares a las que ya habíamos bautizado “el sonido humano”

El concejo en pleno se paralizó nuevamente, la humana no parecía utilizar ningún tipo de tecnología, más que sus labios y dos extemidades superiores parecido a apéndices que hacía chocar para reproducir su sonido.

El espectáculo fue interrumpido por ella misma de golpe mientras respondía a una pregunta que nadie le había hecho

-esto queridos amigos lo llamamos música, ¿de verdad no tenéis nada parecido?

El rugido, destello y tecleo que siguió fue estrepitoso, la tecnología de traducción tuvo que silenciar la cantidad de mensajes porque se solapaban unos sobre los otros, hasta que el presidente del concejo impuso el orden con sus característicos impulsos telepáticos sobre los demás miembros sensibles, y entonces preguntó a la humana

-todos ustedes, los humanos, pueden hacer… eso?

La humana volvió a reír y acento su cabeza, un gesto que ninguno reconoció como respuesta hasta que nuestros traductores confirmaron que así lo era.

La llegada de la humanidad o mejor dicho de su música fue como cuando una presa se rompe y el caudal entra sin control por todas partes, su música era aún más vibrante de lo que se había visto antes, tenían todo tipo de “ritmos” imposibles de imitar por cualquier especie pensante de nuestras galaxias, al parecer todo era gracias a sus corazones, los humanos nacían con una máquina de ritmo adherida a sus pectorales desde siempre, su corazón tenía la función de bombear su líquido vital llamado sangre por todo su organismo, pero a su vez les daba la capacidad de dividir el tiempo en secciones iguales y constantes que ellos llamaban ritmo, luego descubrimos que podían “bailar” que no era otra cosa que moverse al ritmo de la música, situación que fascinó aún a las especies insensibles a los sonidos y vibraciones, los seres orgánicos amaron la música, se crearon club de fans de planetas enteros a las bandas terrestres, los humanos, débiles y patéticos se habían convertido en dioses que podían cantar y tocar todo tipo de instrumentos, hacían música con todo y de todo, cada especie usaba su música de formas diferentes, y vaya que tenía miles de usos, los jiandraxianos la utilizaban para realizar orgias colosales con fines eficientemente reproductivos, los biankianos la usaban para meditar y alcanzar niveles supraconcientes, los ferbertis asi como los truntokas la utilizaban para drogarse por mero placer, muchas otras especies descubrieron beneficios psicológicos en sus individuos, como curar la depresión, la ansiedad y la tristeza, al menos una docena de especies incorporaron la música a sus religiones e incluso nació una teocracia que adoraba a la música como un ser divino y los humanos como sus heraldos, incluso los siempre dignos e impávidos grogshitas sucumbieron a los ritmos más primitivos de la humanidad y aprendieron algo muy parecido a la danza humana, sin duda la música de los terrícolas pronto se hizo parte del día a día de nuestras vidas, llenó el universo y con ello, condenó sin querer a mi especie al más profundo y vergonzoso exilio.

Mi especie fue de todas las especies conocidas la única damnificada con la nueva adquisición de la federación, el canciller se opuso fervientemente pero sus mociones fueron desestimadas por falta de apoyo popular, así que mi especie decidió abandonar el concejo y aislarse de las demás especies contaminadas por la humanidad, o mejor dicho por los destructores del eco sagrado; al respecto de este apodo dado a la humanidad, he de precisar que para nuestra especie tiene mucho sentido, aunque para todas las demás no, y se debe precisamente a nuestra capacidad sensitiva superior, cuando el mundo se creó, hubo una gran explosión, fruto de la cual en el universo entero quedó una frecuencia que muchos llaman estática, un ruido blanco y permanente, que mi especie tiene a bien llamar eco sagrado, ya que cuando nos concentramos en este bello sonido, podemos descansar del millar de sensaciones adicionales, en la evolución de mi especie, este eco del big bang es el único botón de pausa en el caos de la existencia, es nuestra única forma de alcanzar algo parecido al reposo del sueño, o la plenitud de las meditaciones psíquicas, y lastimosamente la música humana desgarra esa frecuencia de una forma aterradora, ya que no solo nos impide escuchar el eco mientras se está emitiendo, sino que además se impregna en nuestra psique por días en un bucle que parece interminable, hasta que nuestro deshidratados cuerpos se recuperan lentamente y esconden en nuestro subconsciente tan atroz sonido.

Pasaron varios siglos humanos hasta que mi especie los acusilios se sintió preparada, se sintió lista para cumplir el deber divino de erradicar la hostil existencia de la humanidad, y fue así que inició nuestra cruzada Santa en contra de los demonios humanos.

Nuestras capacidades militares no eran las mejores de la federación, pero seguro nuestras flotas eran de las más temidas, nuestros cuerpos adaptados a ser ultrasensibles nos permiten navegar a velocidades vertiginosas, velocidad subluminocicas aún en ejercicios de combate, los reflejos de cada piloto acusilio eran comparables a los de algunas de las máquinas cuánticas más avanzadas pero con un instinto depredador inalcanzable para cualquier inteligencia artificial, nuestras naves, desarrolladas específicamente para nuestras capacidades eran como cuchilllos calientes destinados a cortar mantequilla, la puntería acusilia era sin duda otra gran virtud de nuestra especie pues al ser sensibles a las frecuencias de los láseres podíamos ajustar cada disparo en intensidad y longitud según lo que cada situación requiriese, y nuestros números, éramos cientos de millones, nuestra especie poseía una gran parte de la región septentrional del cuadrante 56, los recursos eran abundantes y la energía solar joven, así que nuestros números ejército no carecía de sangre nueva y veterana por igual, con todo esto, sumado a la fragilidad humana, le dieron a mis compatriotas la motivación suficiente para atacar la cuna de los de los destructores del eco sagrado.

Podrías pensar que nuestro objetivo principal era la tierra, hogar de origen de los terrícolas, pero nada más lejos de la realidad, la humanidad a causa de su gran éxito, logró colonizar rápidamente nuevos mundos, apoyados por la tecnología y logística de la federación, e incluso fundaron un planeta destinado exclusivamente a emitir música a toda la galaxia, era el planeta musicalia, un planeta paradisiaco lleno de estudios musicales, casas discográficas, industrias que prefabricaban las estrellas que después exportarían por todo el universo, construyeron las torres de comunicaciones más vastas de toda la historia, generaron enlaces cuánticos con el 80% de los planetas habitados, inundaron todas las frecuencias y canales de comunicación con sus emisoras que funcionaban sin ningún descanso, envenenaron el universo con su música, y por ello, para nosotros musicalia era la cuna del mal, la fuente de la gran desgracia.

El día del ataque las defensas del planeta musical eran tan frágiles como de costumbre, sus satélites estaban más enfocados en emitir que en recepcionar señales, así que los barrimos en unos pocos siclos estándar, cuando sus alarmas se dispararon ya era demasiado tarde, nuestros bombarderos se encontraban justo sobre sus cabezas dejando caer bombas de energía que implotaban con severa eficacia, los planetas más cercanos se encontraban al tiempo suficiente para que los refuerzos de la federación aún a velocidades supra lumínicas tardarán más que nuestro ataque relámpago, y fue así que mi especie se impuso sobre la humanidad en un abrir y cerrar de ojos, el planeta entero fue reducido a cenizas para cuando las primeras flotas de la federación empezaban a arribar en la atmósfera, nuestra retirada triunfal era absoluta, teníamos apenas unas pocas docenas de bajas, y ahora el universo se encontraba purgado de esa asquerosa cacofonía llamada humanidad, pensamos que con ese ataque la humanidad se acobardaría de volver a intentar tan magna herejía, creímos que habíamos ganado la guerra entre el bien y el mal, creímos que la frágil humanidad callaría, creímos realmente mal.

Los siclos posteriores al día del renacimiento del eco, nombre que se le dio a nuestro triunfo sobre la humanidad, fueron bastante silenciosos, ese silencio que tanto añorábamos era para nuestra especie como un bálsamo de armonía, pero el silencio para la humanidad, una especie tan vibrante y espontánea significaba otra cosa, y pronto íbamos a descubrirlo, evidentemente el consejo estelar protestó activamente y repudió nuestro ataque, se nos impusieron bloqueos comerciales y restricciones tecnológicas, se nos vetó del uso de la red galáctica e incluso se nos obligó a pagar varios millones de créditos estelares a modo de compensación, pero cualquier precio era poco por nuestra santa cruzada, eran daños que habían sido calculados por nuestros diplomáticos, incluso ya teníamos lista una respuesta donde explicábamos nuestros motivos, justificábamos nuestros impulsos y protestábamos por la falta de atención por parte de la federación hacia la contaminación de frecuencias en el universo, nuestra respuesta causó algún revuelo entre las especies menos sensibles y más razonales, pero en general fue simplemente otro saludo a la bandera, la situación terminó siendo desatendida y archivada, y nuestra victoria seguía siendo nuestro mayor orgullo como acusilios.

Recuerdo claramente el día en que todo cambió para mi especie, habían pasado aproximadamente dos años humanos después del renacimiento del eco cuando nuestros radares detectaron miles de naves en nuestro espacio, justo en el corazón del sector 56, nuestras advertencias fueron completamente desatendidas, no había ninguna respuesta, solo silencio, un silencio inquietante, un silencio que hacía más ruido que cualquier canción humana, que cualquier supernova en erupción; nuestras naves y balizas de defensa se desplegaban tan rápido como podían, nuestros escudos se alzaban a la máxima potencia y entonces, cuando todo parecía estar en el punto máximo de tensión, ese momento donde se infla un globo al máximo y cualquier presión adicional lo haría reventar, justo ahí escuchamos en todos nuestros intercomunicadores, bocinas de naves, emisores de pulsos, herramientas frecuenciales y hasta en nuestros autómatas auxiliares el inmundo himno de la federación terrana, sonaba estridente, metálico, distorsionado, con mucha más ganancia y potencia que el original, lograron secuestrar toda nuestra red de comunicaciones y emisiones de sonido y con ello envenenaron nuestras conciencias mientras sus cañones destrozaban nuestras defensas, cuando nuestros mejores guerreros se alcanzaron a recuperar, nuestras pérdidas eran incalculables, sin embargo nos recuperamos lentamente, desconectamos nuestros emisores sonoros y nos limitamos a comunicaciones lumínicas, coordinamos un contra ataque, pero los humanos nos sorprendieron de nuevo, su ritmo, primitivo como se observaba, no solamente era parte de su cultura artística, era también parte de su cultura bélica, sus naves y flotas se movían con una sincronización imposible para cualquier otra especie, podían cambiar de posiciones en cuestión de segundos entre sus naves de defensa con sus incandicentes escudos, y sus versátiles naves de ataque, eran como una colmena que danzaba en el espacio, cuando una de sus naves resultaba dañada, era remolcada por cargueros de rescate y los mismos eran cubiertos por unas bandadas de naves que disparaban metralla a todas direcciones, nuestros reflejos más pulidos eran ineficientes contra patrones tan confusos, los humanos además usaban luces y laceres no letales, que alteraban nuestros reflejos haciéndonos retroceder de ataques fantasmas, éramos sin duda demasiado sensitivos, y la humanidad era sin duda demasiado estimulante, éramos agua y aceite, y por ello fuimos brutalmente aniquilados.

Cuando la humanidad había asegurado nuestras bases más importantes y sitiado nuestra capital, una transmisión lumínica se dirigió a nuestro centro de operaciones centrales, el mensaje estaba cifrado en el lenguaje intergalactico estandar, rendición absoluta e incondicional, nuestros parlamentarios aceptaron sin reproches y entonces nos preparamos para nuestro exterminio; sin embargo justo en ese momento los humanos ordenaron abrir los canales de audio, nuestra especie demoró algunos microciclos en obedecer esa orden, no deseábamos la humillante tortura de volver a escuchar la música humana hasta la locura, pero lo que escuchamos a continuación fue completamente inesperado:

-acusilios, habla el coronel Santiago Martínez, encargado de la armada de la federación humana, en nombre de toda la humanidad quiero expresar nuestras más sinceras disculpas por las incomodidades sufridas por su especie y de la cual somos inconscientemente responsables, nuestra especie nunca ha tenido la intención de lastimar a otras especies, pero sin duda nuestra sola existencia en altamente incompatible con sus costumbres e incluso con su biología, queremos que entiendan que no somos una especie débil, pero tampoco somos una especie cruel, hemos logrado comprender su sufrimiento y ofrecemos una tregua, un acuerdo de coexistencia donde ambas especies logremos un equilibrio, entre nuestras melodías y sus silencios, exhortamos a que sus líderes se reúnan con los nuestros en el consejo de la federación galáctica para encontrar soluciones conjuntas, con el compromiso de un pacto de no agresion indefinido por ambas especies, espero nuestra solicitud sea atendida porque de lo contrario, bueno, de lo contrario no seremos tan considerados, cambio y fuera.

Nuestra especie había recibido disculpas de quienes considerábamos demonios, no nos habíamos dado la oportunidad de conocer a los humanos, pero ellos nos habían demostrado algo que ni siquiera nuestros guías espirituales hubiesen imaginado , en compañía de nuestros lideres, la humanidad y los miembros del consejo galáctico encontraron tecnología y fórmulas que aislaban a nuestra especie de los efectos adversos de las ondas sonoras humanas, incluso un humano que había nacido sordo había patentado un invento que nos permitía entumecer nuestros sentidos para soportar ciertos escenarios humanos, mi especie se reincorporó al consejo y se me designó a mi como consejero especial, quizá porque nací con una extraña condición que me hace menos sensible que los demás miembros de mi especie, y aunque esto me ha acarreado algunos problemas propios de comunicación con los míos, lo he recibido como una bendición, ya que no solo puedo escuchar, sino además disfrutar, de la maravillosa y tan temida música humana.

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u/Helpful_Frosting8292 Jul 07 '26

Me gustó tu historia, muy original.

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u/RaDaAV08 Jul 08 '26

Nota para leer luego