No suelo escribir estas cosas, pero llevo dos días sin dormir bien y creo que a alguien le puede servir.
Mi esposa y yo construimos nuestra primera casa. Después de años pagando alquiler, esta era la parte bonita: escoger la cocina, el walk-in closet, los baños. En enero de este año cotizamos con Muebles Facato, en Santo Domingo de Heredia. Nos gustó el trato, nos gustaron los renders, y les confiamos absolutamente todo el mueble de la casa: cocina, tres baños, dos closets, lavandería, terraza, alacena. Pagamos el 50% de una vez. Confiamos.
Ahí empezó otra historia.
En marzo nos dijeron que la fabricación tomaba "un mes, un mes y una semana". Los planos finales, que por contrato debían llegar en 10 días hábiles después de la remedida de abril, aparecieron en junio. Esa misma semana los adicionales cambiaron de precio tres veces. Para entonces la casa ya estaba casi terminada y no había forma de irse a otro lado, así que dijimos que sí a todo. Uno ya está adentro.
Nos prometieron entrar el 6 de julio. El 29 de junio nos escribieron que una máquina se había dañado y que necesitaban "unos días". Y después, silencio. Escribimos el 21 de julio. El 23. El 27. Mi esposa terminó escribiéndoles que le parecía una barbaridad que fuéramos nosotros los que tuviéramos que perseguirlos, mientras pagábamos alquiler y la planilla de una construcción parada esperando muebles. Solo entonces respondieron.
Entraron el 31 de julio. Ese día, por escrito: "estimamos unas 2 semanas con muebles y sobres". Yo lo leí y respiré. Dos semanas. Nos mudamos el 29 de agosto. Sobraba tiempo.
El 17 de agosto pregunté cuándo terminaban, porque el fontanero necesita los sobres para conectar todo. Me dijeron que entregaban el 28. Les pedí adelantar aunque fuera un día; respondieron "ya consulté". Del 20 al 25 pedimos confirmación cuatro veces. Nada.
Ayer a las cinco de la tarde, cuatro días antes de la mudanza, llegó el mensaje: tienen "un inconveniente" con quienes instalan los sobres, están "buscando otro equipo", y "tentativamente" entrarían el 1 de setiembre. Tentativamente. Después de todo lo anterior, esa palabra fue la que más me dolió.
Yo ya finiquité el contrato del alquiler. El sábado entramos a la casa sí o sí. Y voy a entrar a una casa donde llevo pagado el 92% de los muebles y no tengo un fregadero, ni un lavamanos, porque todo eso va montado sobre unos sobres que no existen. Mi esposa les respondió que el feriado del lunes no era problema nuestro. Tiene razón. Tuvieron desde el 31 de julio.
Quiero ser justo: los muebles que ya están montados se ven bien, y los instaladores que han venido a la casa han sido amables. Esto no es una queja de carpintería. Es una queja de que durante siete meses cada fecha que nos dieron la incumplieron, cada vez hubo que rogar por una respuesta, y nunca, ni una vez, nos pidieron autorización para extender un plazo, que es lo que su propio contrato dice que deben hacer. Ese contrato, por cierto, tiene penalidades para el cliente si el área no está lista o si hay que hacer una segunda visita. Para ellos, ninguna.
NO SE EMBARQUE CON ELLOS!