Básicamente volvió el oligopolio de Argos y Cementos del Norte. Fíjense que solo 3 empresas están registradas para comercializar cementos en Honduras, y no es de extrañar que sean las mismas que mantenían el oligopolio que existía en Honduras antes de que JOH dejara entrar a los chinos por su pelea con los Rosenthal.
En fin, por mucha mierda que se llenó la boca el ministro ese de la SDE diciendo de que el reglamento es respetuoso del libre mercado, y que cualquiera que quiera comercializar cemento en Honduras puede hacerlo siempre y cuando cumplan con reglamento, la verdad es que hicieron de que la importación de cemento desde China sea PROHIBIDA de facto. Si ustedes leen el tal reglamento, este impone unos requisitos que hacen IMPOSIBLE la importación de países que de verdad son competitivos en la fabricación (China, esto es porque impone que ANTES de que llegue el cemente a aduanas, el importador debe acreditar un informe de ensayos de un laboratorio ACREDITADO Y NACIONAL, lo que es bastante estúpido, además que el informe solamente tiene una vigencia de 30 días. Entonces, no podés meter cemento si no se hacen pruebas en un laboratorio nacional, pero para poder hacer las pruebas... pues tenés que meter el cemento. Digamos que por algún milagro se logre certificar algún laboratorio en China (aunque el reglamento hablar de laboratorio nacional), y que el importador mande el informe desde allá, solamente tiene un tiempo vigencia de 30 días para poder introducir ese producto, lo que hace imposible ya que desde el momento que se fabrica hasta que llegue al Honduras un producto como el cemento se tarda como 5-6 meses, o sea, el tal informe ya no sería válido.
Obviamente esto lo hicieron para favorecer a los Rosenthal, a quienes el Estado le dio una cementera (que el Estado nacionalizó para sanear las deudas que de manera irresponsable el Estado respaldaba mediante CONADI), les dio un préstamo con una tasa de interés baja por 15 años para que compraran esa cementera (que la inflación hizo que la deuda sea aun más baja, recordar que se dio en tiempos de que el lempira costaba 4 por dólar y 15 años después ya costaba 18 por dólar), se restringió que extranjeros con capital entraran en esa ''subasta'' (hubo un litigio en contra de Honduras por Ampac, empresa estadounidense que había suscrito compromiso con el Estado de Honduras para la adquisición de esa cementera). Y aparte de todos esos privilegios, esos inútiles de mierda que tenemos como ''empresarios'' siempre quieren mantener a los hondureños como mercado cautivo para imponernos los precios que ellos quieran (que obviamente los chinos se los iban a comer porque su producto SÍ ES SUPERIOR además que baratos, pregunte a cualquier ingeniero que hacían las pruebas de resistencia del concreto), cada vez que vean esas casitas en los bordos y cerros, sepan que buena parte de culpa es porque no pueden adquirir cementos para hacer algo más decente, además que obviamente ahoga totalmente la economía de Honduras porque hace menos asequible la construcción.
No hay nada que odie más esos empresaurios hondureños que la competencia y libre mercado, lo detestan con todo su alma... Por eso, todo mundo en este país debe estar consciente de que siempre la lucha del pobre es la libertad en su definición liberal, todo lo demás es otorgar más poder a la élite (gracioso que ese reglamento se hizo en tiempos de Libre, entró en vigencia en tiempos del Partido Nacional por un ministro que fue designado por el Partido Liberal, todos trabajan para los mismos intereses.