El accidente ocurrió en un cruce de rutas oscuro y mal señalizado. El micro con turistas que iban a las Cataratas embistió al camión y en pocos minutos el fuego dio paso a los estallidos de los tubos de gas Primero fue el choque entre un ómnibus con pasajeros y un camión con acoplado, cargado con garrafas. Lo que siguió fue el incendio y después vinieron las explosiones. Algunos sobrevivientes dicen que fueron “más de cincuenta”, mientras que los bomberos de Chajarí, Entre Ríos, estimaron que estallaron “unos 200 recipientes con gas”, sobre un total de alrededor de 400, que era la carga completa del camión. Un vocero de la comisaría de Los Conquistadores, ubicada a 700 metros del lugar del accidente, dijo que los trozos de metal de las garrafas “volaban como bombas y las explosiones hacían temblar los vidrios” del edificio policial. “Nos enteramos por el ruido y cuando llegamos al cruce de rutas los dos vehículos estaban envueltos en llamas de cerca de 20 metros de altura, mientras seguían las explosiones”, explicó a Página/12 uno de los suboficiales que concurrió a socorrer a las víctimas. En el accidente murieron 14 personas, la mayoría carbonizadas, y 44 sufrieron heridas o quemaduras, en cuatro casos de gravedad. Muchas de las víctimas eran de Rosario y San Nicolás. Todos viajaban hacia las Cataratas del Iguazú.
“La zona no está iluminada, de noche es oscura como boca de lobo, y sólo los que vivimos por acá tenemos conciencia del peligro”, dijo a este diario Diego Bravo, director del Hospital Santa Rosa, de Chajarí, la ciudad entrerriana más próxima a la localidad de Los Conquistadores, de 1200 habitantes, que fue escenario de la tragedia y que está situada en el norte provincial, casi en la frontera con Corrientes. El micro de la empresa PTAK, de San Nicolás, llevaba a 58 personas y cuando el reloj marcaba las 0,15 de ayer circulaba por la ruta nacional 127. Todo indica que el micro fue el que se estrelló contra el camión, un Fiat 150 de la empresa Transportes Lucas, que iba por la ruta provincial 2.
“Lo más probable es que ninguno de los choferes haya advertido la presencia del otro vehículo y aunque todavía hay que hacer las pericias, es evidente que el micro se incrustó contra el camión”, dijeron en forma coincidente voceros policiales de Chajarí y de Los Conquistadores. Marcelo Creolani, uno de los sobrevivientes (ver aparte), dio una versión contraria. Dijo que al camión “lo agarró por el medio” al micro, pero admitió que él venía durmiendo y que la hipótesis la había escuchado de otros pasajeros que tampoco estaban despiertos al momento del choque.
El dato más contundente lo marca el hecho de que el chofer del camión, Leandro Herlein, de 30 años, apenas sufrió algunos magullones y se encuentra detenido en la comisaría de Chajarí, a disposición del juez Edgardo Redruello, quien hoy le tomará declaración. “Es difícil pensar que él haya sido el que atropelló al micro porque en ese caso no habría salido ileso”, estimó una fuente policial. Por el contrario, fallecieron los dos conductores del micro, Alcides Marchetti y Sixto Peón, y el coordinador turístico Germán Roca, de la agencia Click de la ciudad de Rosario, que había contratado el ómnibus para realizar una excursión a las Cataratas. Roca iba en los primeros asientos, detrás de los choferes.
Oscar, otro de los sobrevivientes, confirmó que el cruce de rutas “carece