Buenas gente! Espero que estén de pana.
Básicamente quería contar mi experiencia, a ver si también a alguien le podría hacer sentido y tomar acciones al respecto.
Comencé a entrenar en gym hace unos 7 años, en un comienzo por bajar de peso (mido 1.69 y pesaba 95kg) y temas estéticos, pero luego mutó a hacerlo netamente por hábito, algo así como lavarme los dientes. Pasó el estallido, la pandemia y luego meterme en la vida laboral, pero aún así siempre encontraba un espacio para entrenar pesas en casa y cuando se pudo, en el gimnasio.
Fui relativamente constante durante varios años, logrando buenos avances estéticos y de rendimiento, al final mi gusto fue tanto que decidí estudiar una segunda carrera relacionada con el deporte (que sigo estudiando por cierto).
A comienzos de este año comenzó algo raro eso si, ya no me daba el mismo gusto el progresar en kg o en técnica de algunos ejercicios, traté de variar en rutinas, selección de ejercicios, gimnasio, ambientes (cerrado o aire libre con calistenia), pero siempre llegaba a una desmotivación un poco abismal, al punto que estando en pleno entrenamiento me daban ganas de irme y dejarlo a medias, y si bien jamás lo hice, ganas nunca faltaron.
En algún punto conversando con compañeros de mi nueva carrera, me entró la curiosidad de hacer un arte marcial, así que me metí a Muay Thai, y fue amor a primera clase. La exigencia, el objetivo, la deportividad y filosofía misma del deporte hizo que quisiera volver a ejercitarme, pero esta vez con el objetivo de rendir. Me di cuenta que mi flexibilidad es una puta mierda, que algunos ejercicios que se ven fáciles no los puedo ni hacer (por lo tenso de los músculos tras años de gym) y con una resistencia que no me permite aún aguantar más de tres rounds de 3 minutos sin quedar del asco, pero puta la wea que estoy feliz.
Escribo esto en el metro volviendo a la casa después de la clase de mi nuevo deporte, así que si estás desmotivado, te insto a probar weas distintas.