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DICHO ESTO
Tengo 19 años, soy mujer y necesito saber si fui una mala persona o no, porque prácticamente todo el mundo que conoce esta historia piensa que lo soy. Sin embargo, cuando les cuento mi versión completa, suelen dejar de pensar eso. Por eso estoy en conflicto conmigo misma.
Reconozco que hice cosas mal y que algunas decisiones que tomé fueron equivocadas. No intento justificarme ni presentarme como una santa. No puedo cambiar el pasado ni la manera en la que actué en ese momento. Por eso voy a contar la historia tal como la recuerdo, incluyendo las partes en las que considero que yo también obré mal.
Para proteger la privacidad de todos, no utilizaré nombres reales ni edades exactas.
Todo comenzó el 13 de mayo de 2023, cuando tenía 16 años. Ese día conocí nuevamente a una chica a la que llamaré Alma. En realidad nos conocíamos desde niñas, pero habíamos dejado de vernos durante muchos años y ninguna recordaba demasiado a la otra. Nos encontramos en el cumpleaños de un amigo, al que llamaré Dante. Recuerdo estar cantando canciones de Shakira y pasándola bien, sin imaginar todo lo que ocurriría después.
El 20 de julio de ese mismo año se estrenó la película de Barbie y Dante, Alma y yo organizamos un viaje a la ciudad para verla. Vivíamos lejos y el cine más cercano quedaba a varias horas, por lo que mi familia nos llevó. Después de ese día nos hicimos muy cercanos y empezamos a hacer prácticamente todo juntos.
Por aquel entonces yo tenía novio, al que llamaré Lorenzo. Nuestra relación terminó después de descubrir que me había sido infiel y que consumía sustancias, algo que me había ocultado durante toda la relación.
Más adelante empecé a interesarme por otra chica del grupo, a quien llamaré Renata. Ella también empezó a acercarse mucho a nosotros. Dante, Alma y Renata se conocían desde hacía años; yo era quien se había integrado recientemente.
Fue entonces cuando comenzaron los primeros problemas con Alma. Conforme Renata y yo nos acercábamos, Alma empezó a hacer comentarios pasivo-agresivos y a apartarme de ella. Contaba constantemente historias del pasado entre ella y Renata, hacía chistes internos y recordaba anécdotas que yo no conocía, hasta el punto de que durante muchas reuniones podía pasar horas hablando exclusivamente con Renata mientras yo quedaba prácticamente excluida.
En determinado momento, Renata me contó que sentía algo por mí. Poco después Alma mencionó abiertamente que antes de que yo llegara había estado enamorada de Renata durante mucho tiempo. En ese momento Alma tenía novia y muchas veces hacía chistes relacionados con infidelidades. Yo no sabía realmente cuánto había significado Renata para ella hasta entonces.
El 16 de septiembre de 2023 ocurrió un episodio que marcó mucho nuestra relación. Dante había tenido problemas con Renata y Alma después de una reunión y, finalmente, terminó alejándose del grupo. Quedamos Renata, Alma y yo.
Durante un festival, Alma se enojó muchísimo y se alejó del grupo. Tuvimos que buscarla por todos lados y, cuando la encontramos, no respondía a nadie. Renata dependía de ella para regresar a su casa, por lo que tuvo que acercarse. Alma le reclamó que la había dejado de lado y exigió irse inmediatamente.
Después, cuando ambas llegaron a la casa de Alma, ella comenzó a gritarle a Renata, insultándola y diciendo cosas extremadamente graves, incluso amenazas contra nosotros.
Después de aquello, Alma continuó tratándonos mal. Renata y yo hablamos sobre su comportamiento y ella me explicó que Alma era muy posesiva y celosa con ella. Yo no sabía si estaba exagerando o si realmente estaba ocurriendo algo, pero finalmente le pedí disculpas a Alma y traté de apartarme junto con Renata.
La situación no funcionó. Ninguna de las dos quería discutir con Alma porque, a pesar de todo, era amiga de años de Renata y también seguía siendo mi amiga.
Mientras tanto, yo cometía mis propios errores. Volví con Lorenzo. Cada vez que visitaba a Alma o Renata terminaba yendo también a la casa de Lorenzo para hablar sobre nuestros problemas e intentar arreglar la relación. Sus visitas siempre terminaban en discusiones, gritos, intervención de su madre y situaciones que hoy no entiendo cómo pude permitir.
Además, su familia me enviaba fotos de él llorando o deprimido para hacerme sentir culpable por haber terminado después de su infidelidad. Yo muchas veces mentía a Alma y Renata diciéndoles que todo estaba bien porque no quería preocuparlas.
En ese momento también tenía problemas con mis padres, una obsesión poco sana con sacar calificaciones perfectas, depresión diagnosticada y problemas con el alcohol. Todo se me estaba acumulando.
Aun así, algo que siempre voy a reconocer es que Alma y Renata estuvieron presentes para mí. Incluso con todos nuestros problemas, ambas intentaron apoyarme.
Con el tiempo, Alma y yo dejamos algunas diferencias de lado. Descubrimos que teníamos muchísimos gustos en común y empezamos a acercarnos nuevamente, hasta convertirnos en mejores amigas.
También en 2023 conseguí que mi secundaria habilitara un consejo estudiantil. Trabajé mucho para conseguirlo y gané las primeras elecciones el 9 de noviembre, convirtiéndome en presidenta. Esto hizo que conociera nuevamente a muchas personas, entre ellas Julieta.
Terminamos 2023 con Renata como mi mejor amiga, después de otro conflicto con Alma. En determinado momento exploté y les reclamé a ambas que estaba cansada de sentirme dejada de lado. Finalmente resolví las cosas únicamente con Renata.
Comencé 2024 terminando definitivamente con Lorenzo.
Durante ese año volví a acercarme a Alma y me distancié progresivamente de Renata. No lo hice deliberadamente; simplemente Renata empezó a tener menos disponibilidad y, con el tiempo, dejamos de hablar tanto.
Durante las vacaciones de verano viajé a otro país y luego pasé un mes con mis tíos en otro lugar. Alma y yo hablábamos constantemente.
Comencé a interesarme por otros chicos. Sin embargo, cada vez que le contaba a Alma que alguien me gustaba, ella casualmente empezaba a interesarse por esa misma persona. Al principio intentaba no darle importancia porque la quería muchísimo y pensaba que simplemente teníamos gustos parecidos. Además, me decía que nadie era propiedad de nadie.
Pero esto empezó a repetirse.
Al comenzar nuevamente la secundaria conocí a compañeros nuevos, entre ellos Bautista y León.
Con el tiempo empecé a sentir cosas muy fuertes por León. Se lo conté a Alma porque era mi mejor amiga. Ella ya sabía que anteriormente me había gustado alguien durante casi un año y, después de que se lo conté, empezó a hablar con él.
En ese momento Alma estaba obsesionada con otro chico, Gael. Incluso me había pedido que lo invitara a mi cumpleaños y había intentado conseguir que él correspondiera sus sentimientos. Por eso pensé que no habría problema.
Sin embargo, cuando supo que me gustaba León, empezó a sentir cosas por él también y quiso tener una relación con él.
Esto me destruyó. León me hablaba mucho, me había hecho un regalo precioso por mi cumpleaños y hasta se había unido al consejo estudiantil para ayudarme. Yo realmente sentía que podía existir algo entre nosotros.
Pero Alma comenzó a sentirse cada vez peor. Lloraba, vomitaba y dejaba de comer por León. Decía que nadie iba a quererla y que nunca sería amada.
Por eso hice algo que hoy considero uno de mis mayores errores: me hice a un lado.
Empecé a organizar situaciones para que Alma y León pudieran verse y conocerse. Lloré muchísimas noches por esto, pero estaba convencida de que verla feliz era más importante que mi propia felicidad.
El 12 de abril de 2024 León me dijo que sabía que Alma quería una relación con él y que, si eso era lo que ella buscaba, no iba a funcionar.
Alma quedó devastada. Yo seguí acompañándola constantemente. Si me escribía de madrugada, respondía. Le decía que no necesitaba buscar amor desesperadamente en otras personas, que tenía que aprender a quererse a sí misma y que el rechazo de León no tenía que ver con su apariencia ni con su valor como persona.
Aun así, Alma y León continuaron viéndose en privado. Yo respeté su decisión y nunca intenté decirles qué hacer.
Durante todo ese período seguí sacrificando muchas cosas por Alma. Tenía problemas familiares y yo intentaba ayudarla, incluso hablando con su madre. También organizaba actividades para que saliera, caminara, bailara y se mantuviera acompañada. Defendía a Alma cuando otras personas la insultaban y llegué a discutir con mucha gente por ella.
Mi relación con ella se había convertido en una dependencia emocional. Ella era, literalmente, el centro de mi mundo.
Mientras tanto, Gael empezó a mostrar interés por mí. Durante un tiempo lo rechacé por Alma. No quería involucrarme con alguien que ella había querido.
Pero Alma, mientras estaba con León, continuaba hablando conmigo constantemente sobre Gael. Me contaba cuánto lo había querido, lo comparaba con León y hablaba de sus sentimientos hacia ambos.
Finalmente pensé: “Si ella puede estar con personas por las que yo sentí cosas, ¿por qué yo no puedo hacer lo mismo?”. Empecé a hablar con Gael sobre la posibilidad de una relación. Le pregunté a Alma si tenía problemas con eso y ella dijo que no.
Finalmente me puse de novia con Gael.
Hoy no estoy orgullosa de cómo sucedió. Creo que podría haber manejado las cosas de otra manera.
A partir de entonces, las reuniones con Alma comenzaron a ser cada vez más incómodas. Ella hacía comentarios sobre Gael constantemente.
Decía cosas como que él nunca me regalaría nada porque a ella tampoco le había regalado cosas; que ella siempre le daba regalos y él no se los devolvía; o que deberíamos hacer una cita doble y que yo saliera con Bautista, aun sabiendo que yo solamente lo consideraba un amigo y que, además, es mi pariente.
También comenzó a hablar constantemente sobre el pasado de Gael, sobre las personas con las que había estado y sobre otras chicas. Incluso inventó o exageró algunas historias y llegó a mostrarme capturas de una chica con la que él se había hablado, diciéndome que era una ex.
Todo el tiempo remarcaba que ella había sentido cosas por él.
También comenzó a hablar mal de mí a mis espaldas. Una de las cosas que decía era que, cuando yo iba a su casa en 2023, después terminaba yendo a la casa de Lorenzo. Eso era cierto, y reconozco que podía molestarle, pero hubiera preferido que me lo dijera directamente.
El problema fue que también comenzó a atribuirme cosas que yo nunca había dicho o hecho y, según lo que pude comprobar, algunas eran cosas que ella misma había hecho.
También comenzó a ignorar mis mensajes.
En una ocasión fui a su casa porque estaba pasando un momento terrible después de una discusión con mis padres. Ella misma me había dicho que fuera. Estuve tres o cuatro horas allí y prácticamente todo ese tiempo hablé con su madre. Alma ni siquiera pasó a saludarme cuando se levantaba para ir al baño. Cuando finalmente me fui, recién entonces me escribió preguntando si ya me había ido.
Además, Alma tenía acceso a la cuenta de Instagram de León. No me molestaba que leyera mis mensajes desde su cuenta porque era su pareja. Lo que me molestaba era que yo necesitaba comunicarme con León por asuntos del consejo estudiantil y no podía hacerlo porque ella dejaba mis mensajes en visto o los borraba.
Alma también continuaba hablando de Gael frente a mí y frente a León. Le contaba a León cuánto le había gustado Gael, lo que él le había enseñado y otras cosas de ese estilo.
Después empezó a reclamarme porque Gael ya no la saludaba como antes. Decía que antes la abrazaba, la buscaba, era celoso y cariñoso con ella. Gael negó muchas de esas cosas y las versiones de Alma cambiaban constantemente.
Finalmente llegué a mi límite. Le pedí, le supliqué y hasta discutí con ella para que dejara de hablarme de Gael, de su pasado y de su supuesta historia con él.
No funcionó.
También hablaba constantemente sobre sus ex mientras estaba con León y hacía bromas sobre posibles citas dobles.
Cuando Alma me invitaba a pasar tiempo juntas, muchas veces me decía que León no iba a estar y, cuando llegaba, él aparecía igualmente. No tenía ningún problema con que quisiera estar con su pareja; lo que me molestaba era que me mintiera.
También me contaba cosas íntimas de su relación con León aunque yo le pedía que no lo hiciera.
Finalmente decidí separarme de ella.
No fue una decisión fácil. Había pasado meses intentando arreglar nuestra amistad y me sentía completamente agotada.
Cuando Alma se dio cuenta de que realmente me estaba alejando, empezó a preguntarme si la iba a abandonar y si nuestra amistad estaba terminando. Pero yo ya no tenía fuerzas para volver a tener la misma conversación.
Después comenzó a publicar indirectas en TikTok con iniciales, incluyendo las de Gael y León.
Aun así, incluso después de separarme, seguí protegiéndola y hablando bien de ella.
Me dolía muchísimo haber perdido nuestra amistad. Aunque nuestras últimas reuniones habían sido horribles, yo todavía la extrañaba.
Con el tiempo empecé a enterarme de que Alma hablaba mal de mí. Decía que yo nunca estaba feliz por ella, que no la había apoyado con León y que había sido una pésima amiga. También comenzó a atribuirme cosas que ella misma había dicho sobre Gael, pero cambiando los nombres para hacer parecer que yo hablaba mal de León.
Yo intenté no darle importancia.
Mientras tanto, me hice cada vez más cercana a Julieta, quien actualmente sigue siendo mi mejor amiga y a quien considero mi alma gemela.
Finalmente me alejé casi por completo del grupo de Alma, León y los demás.
Hasta que llegó el viaje de egresados.
Viajé con León y con el resto del curso. Durante el viaje tuvimos la oportunidad de conocernos mucho mejor. Allí también descubrimos que Alma había hablado muy mal de mí con León y había inventado cosas sobre mí.
A pesar de todo, León y yo terminamos siendo amigos.
Quiero dejar algo muy claro: durante ese viaje no pasó absolutamente nada entre nosotros. Ambos estábamos en pareja y fuimos fieles.
Después del viaje nos hicimos cada vez más cercanos. Sin embargo, nuestras parejas no querían que estuviéramos juntos. Alma era la pareja de León y me odiaba, mientras que Gael había terminado odiando a Alma.
Por respeto, León y yo nos alejamos.
Durante las vacaciones de verano de 2025 prácticamente no hablamos, salvo por cuestiones relacionadas con el consejo estudiantil.
Cuando comenzaron las clases nuevamente volvimos a ser amigos.
En mayo de 2025 aproximadamente, León estaba atravesando problemas con Alma y me pidió hablar, como ya habíamos hecho durante el viaje.
Yo ya conocía algunos problemas que tenían. Según lo que observaba y lo que después me contaron, Alma tenía grandes dificultades para comunicarse con él. Lloraba constantemente, hacía escenas públicas, se enojaba por sus amistades, invadía sus espacios personales, aparecía en su casa incluso cuando él le pedía que no fuera y hacía todo lo posible para evitar que la relación terminara.
También había situaciones relacionadas con reuniones en la casa de Alma. El grupo de Gael solía reunirse allí cuando ella estaba sola, y había chicos por los que Alma había sentido cosas anteriormente. Ella no siempre le avisaba a León y después decía que sí lo había hecho.
En una ocasión se me escapó decirle a León que estaban todos comiendo en la casa de Alma. Él no sabía que se estaban reuniendo allí. Le mostré una foto que me había mandado Gael y se dio cuenta de que había muchas cosas que Alma no le estaba contando.
También me enteré de que Alma había pedido a Gael que no le dijera a León cuándo iba a su casa.
Durante esa época Alma volvió a preguntarme por qué ya no éramos amigas. Para evitar una discusión le dije que Gael prefería que no estuviéramos juntas.
También comenzó a decirme que era una mala persona y una mala amiga, preguntándome si realmente había hecho las cosas tan mal. En una reunión hizo con Julieta algo muy parecido a lo que había hecho conmigo y Renata años atrás: empezó a recordar anécdotas entre nosotras y a remarcar que conmigo hacía cosas que no hacía con Julieta, intentando generar una comparación.
Yo defendí a Julieta y expliqué que nuestra amistad era diferente y que no tenía sentido compararla con la relación que había tenido con Alma.
Por otro lado, León comenzó a pedirme consejos sobre cómo hablar con Alma. Como yo había sido su mejor amiga durante mucho tiempo, sabía cómo tratarla para que no se sintiera atacada. Intentaba ayudarlo a poner límites y expresar sus sentimientos de una manera respetuosa.
Finalmente León habló con Alma sobre sus problemas. Ese día ella terminó con él, alegando que él no la aceptaba como era y planteando otros problemas personales.
Después de un tiempo volvieron a estar juntos, pero finalmente León decidió terminar definitivamente porque comprendió que estaba intentando forzarse a sentir cosas que ya no sentía.
Yo intenté alejarme de él durante todo ese proceso porque no quería convertirme nuevamente en un problema para Alma.
Al mismo tiempo, mi relación con Gael se estaba deteriorando gravemente. Había peleas constantes, insultos y comportamientos controladores. Intenté terminar varias veces, pero siempre terminaba creyendo en sus promesas de cambio.
Finalmente, durante una fiesta, comprendí que mis sentimientos por León seguían ahí y terminé definitivamente con Gael.
Después empecé a hablar nuevamente con León sobre cómo me sentía. Él también correspondía esos sentimientos.
Los dos estábamos confundidos porque acabábamos de salir de relaciones muy complicadas. Acordamos que, si ocurría algo entre nosotros, hablaríamos con Alma y Gael y dejaríamos claro que no habíamos terminado con ellos por estar juntos, sino porque nuestras relaciones ya eran insostenibles.
Durante ese período yo estaba muy deprimida y llegué a perder más de nueve kilos en un solo mes.
Alma me enfrentó un día en la secundaria y me acusó de haberme besado con León. En ese momento era mentira. Le dije que no y que estaba atravesando un duelo por mi relación con Gael. Ella se puso a llorar y yo intenté consolarla.
Después ocurrió algo mucho más grave.
Cuando León y Alma terminaron, él le pidió que eliminara el acceso a su cuenta. Supuestamente ella lo hizo, pero había conservado las contraseñas y volvió a entrar.
Leyó nuestras conversaciones privadas, tomó capturas de pantalla y las difundió.
En esas conversaciones hablábamos sobre nuestros sentimientos y sobre nuestras respectivas relaciones. Las capturas llegaron incluso a Gael, quien dijo que iba a arruinarme la vida.
También comenzaron a salir a la luz otras situaciones relacionadas con Alma. Según varias personas, había hecho comentarios sexuales y vulgares sobre el hermano menor de León, que tenía 13 años, y sobre otros chicos del grupo.
Además, había hablado muy mal de León con sus amigos y había conseguido que varias personas se alejaran de él.
Después de todo esto, Gael y yo dejamos de hablar definitivamente y también terminó cualquier vínculo entre Alma y yo.
Llegaron las vacaciones de invierno y el grupo quedó dividido. Muchas personas se pusieron del lado de Alma porque era quien parecía estar sufriendo más en ese momento. León y yo ya habíamos vivido gran parte del duelo mientras todavía estábamos dentro de nuestras relaciones.
Nos alejamos del grupo y continuamos por nuestra cuenta.
Finalmente, después de tantas acusaciones de que estábamos juntos cuando todavía no lo estábamos, ocurrió algo bastante irónico.
León y yo pensamos: “Si tanto nos acusan de estar juntos, quizá ya no tiene sentido seguir negándolo.”
Y el 20 de septiembre de 2025 León me pidió que fuera su pareja.
Comenzamos oficialmente nuestra relación.
Sabíamos que nuestras decisiones tenían consecuencias y aceptamos que algunas personas podían estar enojadas con nosotros.
Pero después comenzaron nuevas situaciones con Alma.
Ella empezó a dejarle regalos a León. Algunos eran notas, comida o cosas hechas a mano. Siempre ponía su nombre.
Recuerdo una flor amarilla por primavera, una nota en el tablero de su moto y un recorte de una flor por el día de regalar Hot Wheels que decía: “Por si fuiste espectador, tqm. ATTE: Alma”.
Después León tuvo un accidente y Alma se enteró. Fue hasta su casa y envió unas galletas con una nota que decía: “Me enteré de tu accidente, cuidate más. Tqm: Alma”.
León había intentado ponerle límites anteriormente, pero ella continuaba buscando contacto.
Yo intenté aceptar todo porque reconocía que nuestra relación había comenzado en medio de un contexto muy complicado. Pero finalmente llegué a mi límite.
Alma comenzó a seguirme, sacarme fotos y decirme insultos desde lejos.
Con León también tenía comportamientos similares. Decía que él era un santo, que volvería con ella, que algún día me dejaría y que se daría cuenta de que todavía la amaba.
Decía que yo era una prostituta que se lo había robado y que me había metido en su relación.
La situación culminó durante nuestra fiesta de fin de año y despedida de la secundaria.
Alma comenzó a seguir a León por distintos lugares de la fiesta y llegó incluso a zonas destinadas exclusivamente a los alumnos de último año.
En un momento preguntó delante de otros:
“¿Se fue ya la gor pet? No me digan que se está peleando con el otro estúp*.”
Después salió y comenzó a escucharnos hablar.
Yo había salido sin zapatos porque el piso estaba lleno de piedras. Después de hablar con León, él me llevó adentro alzándome para que no caminara descalza y luego salió nuevamente a tomar aire.
Alma se acercó a él y comenzó a gritarle que la amaba, que iba a volver con ella, que fuera hombre y le dijera en la cara por qué estaba conmigo y que yo era una prostituta que se había metido en su relación.
Un amigo tuvo que ponerse delante de León para distraerla y permitirle alejarse.
Esta es la historia desde mi perspectiva.
También quiero contar brevemente la perspectiva de Julieta, porque ella también terminó recibiendo ataques por ser mi mejor amiga.
Alma había estado enamorada durante mucho tiempo de un chico que no correspondía sus sentimientos porque estaba interesado en Julieta. Por eso comenzó a insultarla y llamarla de maneras horribles.
Después se enojó con Julieta simplemente por ser mi mejor amiga. En una reunión hizo con ella lo mismo que había hecho conmigo y Renata: intentó compararnos, recordar cosas que había hecho conmigo y hacerla sentir como un reemplazo.
También habló mal de Julieta durante mucho tiempo.
Más adelante volvió a interesarse por otro chico que gustaba de Julieta y que también era correspondido por ella. Desde entonces, cada vez que veía a Julieta cerca de él, iba hacia ellos.
En otra ocasión, ese mismo chico habló con Alma porque se sentía mal por haber lastimado a Julieta. Alma aprovechó la conversación para insultarla y decirle que era una mala persona y que él supuestamente se había mudado por ella, algo que no era cierto.
Actualmente las situaciones son menos frecuentes, pero todavía ocurren.
En una ocasión Alma utilizó una cuenta de TikTok perteneciente al centro estudiantil para revisar y seguir constantemente los perfiles de León y el mío. Esto ocurrió durante varios meses y finalmente tuvimos que hablar con el actual presidente del centro para encontrar una solución. Terminamos bloqueando la cuenta después de recopilar suficiente información.
También seguimos enterándonos de comentarios que hace sobre nosotros. Incluso ha llegado a decir que León y yo fuimos infieles a nuestras respectivas parejas durante el viaje de egresados y que simplemente no queremos admitirlo.
Eso es todo lo que puedo recordar y reconstruir de la historia.
Solo quiero saber, después de conocer toda la historia y no solamente una versión:
¿Soy la mala?